Estabilización y triage
Al llegar a Lo Prado se toman constantes, se canaliza una vía y se maneja el dolor antes de cualquier examen. Un paciente en shock no tolera una radiografía; primero se compensa y después se busca la causa.
Urgencias veterinarias en Lo Prado para perros y gatos. Atendemos intoxicaciones, atropellos, dificultad respiratoria, torsión gástrica, obstrucción urinaria en gatos machos, convulsiones y partos complicados. Antes de mover al paciente, escríbanos por WhatsApp: orientamos qué hacer en el trayecto.
Hay señales que en Lo Prado no admiten esperar: encía pálida o azulada, respiración con la boca abierta en un gato, abdomen hinchado y duro con arcadas sin vómito, imposibilidad de orinar, convulsión que se repite, o un golpe con pérdida de conciencia aunque después se levante caminando.
El golpe de calor en Lo Prado no necesita una ola de calor: basta un auto estacionado, un patio sin sombra o un paseo al mediodía en una raza braquicéfala. Mojar con agua fresca —nunca helada— y ventilar en el camino cambia el desenlace. El hielo contrae los vasos y empeora la disipación de calor.
Cómo se traslada al paciente cambia el pronóstico. Un perro con sospecha de fractura de columna se mueve en tabla rígida, no en brazos. Un gato con dificultad respiratoria se estresa más dentro del auto que en la clínica: se lleva en su transportín, tapado, sin ventilador apuntando y sin música.
No todo lo que asusta es grave y no todo lo grave asusta. Este es el mapa de lo que atendemos como urgencia en Lo Prado.
Al llegar a Lo Prado se toman constantes, se canaliza una vía y se maneja el dolor antes de cualquier examen. Un paciente en shock no tolera una radiografía; primero se compensa y después se busca la causa.
Conejos, cobayos, hurones, aves, tortugas y reptiles disimulan el dolor hasta que ya no pueden: cuando se nota, el cuadro lleva días. En Lo Prado los recibimos con el manejo, las dosis y la temperatura que cada especie necesita.
Si usted no tiene cómo llegar, o el cuadro no aguanta el trayecto en auto particular, organizamos el retiro en Lo Prado. Lo importante es que el paciente no empeore en el camino por una mala postura o un traslado forzado.
La distocia se maneja distinto según sea materna o fetal. En Lo Prado se revisa tamaño, posición y frecuencia cardíaca de los cachorros antes de indicar oxitocina, que mal usada rompe el útero.
Traiga el envase. Con el principio activo en la mano el manejo en Lo Prado arranca apenas llega, en vez de esperar la analítica: carbón activado, antídoto, protección hepática o renal según corresponda.
Tos, respiración abdominal, lengua azulada o cuello estirado son señales de que el aire no está llegando. En Lo Prado se prioriza oxígeno y radiografía de tórax por sobre cualquier otro procedimiento.
Una convulsión aislada de menos de dos minutos se evalúa; dos seguidas o una que no cede son urgencia. En Lo Prado se corta la crisis, se busca la causa y se define si corresponde tratamiento de fondo.
Fluidoterapia, analgesia, oxígeno y control de constantes las veces que el caso pida. En Lo Prado el paciente queda internado hasta que las variables se sostienen solas, no hasta que se vea mejor.
El tutor que llega a urgencias en Lo Prado está asustado y con poca información. Nuestra obligación es decirle qué se sabe, qué no se sabe todavía y cuánto va a costar averiguarlo, antes de empezar.
Mientras el paciente está internado en Lo Prado el tutor recibe la evolución real, no un «va bien» sin contenido.
Se estima el costo del manejo de urgencia en Lo Prado antes de empezar, y si un hallazgo lo cambia se avisa antes de continuar.
Presión, capnografía, oximetría y electrocardiograma durante la estabilización y durante toda la cirugía en Lo Prado.
Radiografía digital y ecografía junto a la mesa de urgencias en Lo Prado, para no trasladar a un paciente inestable de un box a otro.
Mande una foto del envase por WhatsApp. Con el principio activo a la vista el manejo arranca apenas llega, en vez de esperar los exámenes.
Escribir ahora por WhatsAppAntes de salir de Lo Prado le indicamos cómo trasladar al paciente y qué no hacer, que suele ser lo más importante.
Vía venosa, oxígeno, analgesia y control de constantes. Recién con el paciente compensado se busca la causa.
Los exámenes que responden una pregunta concreta del caso de Lo Prado, no una batería completa por defecto.
Se entrega por escrito qué mirar en casa en Lo Prado, qué signos obligan a volver y cuándo es el control.
Me dijeron el costo estimado antes de empezar y cuando apareció algo distinto me llamaron a preguntar. Eso en una urgencia no es común.
Mi bulldog empezó a respirar mal con el calor. Lo pusieron en oxígeno antes de tocarlo y me explicaron que el estrés del examen podía empeorarlo. Muy profesionales.
Llamé a las once de la noche desde Lo Prado sin saber si era grave. Me hicieron preguntas, me dijeron que sí y qué hacer mientras llegábamos. Esa orientación valió oro.
Mi perro convulsionó dos veces seguidas. En Lo Prado le cortaron la crisis y buscaron la causa en vez de darle pastillas de por vida al tiro.
Tengo un conejo y en Lo Prado costaba encontrar quién lo atendiera. Acá lo recibieron con las dosis correctas y me explicaron la estasis intestinal.
Sufrió golpe de calor en un paseo. Lo dejaron internado aunque se veía recuperado y me explicaron que el daño renal aparece después. Tenían razón.
Escríbanos qué está pasando. Hacemos el triage y le decimos qué hacer antes de mover al paciente en Lo Prado.
Depende del cuadro, de los exámenes que realmente se necesiten y de si hay internación o pabellón. Lo que sí es fijo es el método: se estima el costo antes de empezar y si un hallazgo lo cambia se avisa antes de continuar. En Lo Prado nadie se entera del valor al final.
La regla práctica es mirar respiración, color de mucosas y nivel de conciencia. Si alguna de las tres está alterada, se ve ahora. Si el paciente come, bebe y anda normal y sólo tiene un síntoma leve, suele aguantar el horario habitual. Igual consúltenos desde Lo Prado antes de decidir.
No le provoque el vómito por su cuenta. Con cáusticos y derivados del petróleo el retorno quema el esófago una segunda vez. Tome el envase o una foto de la etiqueta, anote la hora aproximada y escríbanos desde Lo Prado: el principio activo define todo el manejo.
Sí, y con criterio propio: un conejo que deja de comer doce horas ya es urgencia por riesgo de estasis gastrointestinal. En Lo Prado se maneja distinto a un perro inapetente del mismo tiempo.
Sí, se puede organizar el retiro en Lo Prado. Es especialmente importante en sospecha de lesión de columna, donde mover al paciente en brazos empeora el cuadro de forma irreversible.
Sí, y es de los cuadros que priorizamos. La obstrucción uretral del gato macho sube el potasio en sangre y altera el ritmo cardíaco en pocas horas. Se sonda bajo sedación, se corrige el desequilibrio y después se ajusta la dieta. En Lo Prado no lo dejamos para el día siguiente.
Cuéntenos especie, peso y qué ocurrió. Con eso preparamos lo que el caso va a necesitar.
Escribir →Lo Prado y alrededores en la Región Metropolitana.
Todos los días. Las urgencias entran por gravedad, no por orden de llegada.
La cobertura de urgencias abarca Lo Prado y su entorno inmediato. Antes de ponerse en marcha consúltenos: hay cuadros en los que la conducta durante el traslado pesa tanto como lo que se hace al llegar.
Buena parte de lo que llega a urgencias veterinarias en Lo Prado es evitable, y no con suerte sino con tres o cuatro decisiones tomadas antes. Vale la pena escribirlas.
Raticidas, antiparasitarios de otra especie, chocolate, pasas, chicles con xilitol y medicamentos humanos. La mayoría de las intoxicaciones que vemos en Lo Prado ocurren dentro de la casa, no en la calle.
Sobre todo en razas braquicéfalas y en perros con sobrepeso. El golpe de calor no necesita temperaturas extremas: basta un patio sin sombra o un auto estacionado unos minutos.
Dos o tres raciones diarias en vez de una, sin ejercicio intenso en la hora siguiente. No elimina el riesgo de torsión, pero lo reduce de forma medible.
La obstrucción uretral se repite si no cambia el manejo: más puntos de agua, alimento húmedo y menos estrés doméstico. Es la prevención con mejor retorno de todas.