Destartraje con ultrasonido
La parte visible es la más rápida; lo que toma tiempo es el subgingival, diente por diente y por las cuatro caras. Es también la parte que ninguna limpieza sin anestesia puede hacer.
Limpieza dental para perros en Ñuñoa: destartraje con ultrasonido, pulido, sondaje periodontal diente por diente y radiografía dental cuando corresponde, bajo anestesia con monitoreo. La enfermedad periodontal no es estética: el foco infeccioso afecta corazón, riñón e hígado.
El sarro visible es la consecuencia, no la causa. Lo que enferma es la placa bacteriana que se mete bajo la encía, inflama, destruye el ligamento y termina soltando el diente. Un diente que se ve blanco puede tener pérdida ósea avanzada por debajo.
En gatos existe además la reabsorción dental felina, que es dolorosa y muy frecuente. El gato no se queja: come de un lado, tira la comida o deja de acicalarse. Sólo se diagnostica con sondaje y radiografía bajo anestesia.
Después de la limpieza el trabajo recién empieza. La placa vuelve a formarse en días, así que el cepillado en casa es lo que define si la próxima profilaxis es en tres años o en uno. En Ñuñoa enseñamos cómo hacerlo en el control posterior.
El detalle del procedimiento en Ñuñoa, incluido lo que sólo se ve con sondaje y radiografía.
La parte visible es la más rápida; lo que toma tiempo es el subgingival, diente por diente y por las cuatro caras. Es también la parte que ninguna limpieza sin anestesia puede hacer.
Sin sondaje la limpieza es sólo cosmética. En Ñuñoa la ficha dental se entrega al tutor con el detalle de cada pieza, para que la próxima vez se pueda comparar.
Bajo una encía de buen aspecto puede haber reabsorción de raíz, absceso o pérdida ósea. La radiografía intraoral cambia el plan en una parte importante de los casos de Ñuñoa.
La boca es una zona muy inervada. Que el paciente despierte sin dolor no es un detalle de confort: define cómo come los días siguientes.
En Ñuñoa nunca se extrae sin avisar: si el sondaje o la radiografía muestran que hay que sacar piezas, se le informa antes de continuar y se ajusta el presupuesto.
Intubación —que además protege la vía aérea del agua y los restos— más gas anestésico y monitoreo de presión, capnografía, oximetría y temperatura durante todo el pabellón.
Reabsorción dental, gingivoestomatitis y sarro. El gato no se queja: come de un lado, tira la comida o deja de acicalarse. Se diagnostica con sondaje y radiografía.
Se entrega el registro de cada pieza con su profundidad de sondaje y los hallazgos radiográficos, más las fotos del antes y el después.
Una limpieza dental que sólo saca el sarro visible deja el diente más blanco y la enfermedad igual. En Ñuñoa el trabajo está bajo la encía, y por eso se hace con anestesia, sondaje y radiografía.
El esmalte queda microrrayado tras el ultrasonido, y sin pulir retiene placa mucho antes. Es el paso que más se omite.
Cambia el plan en una parte importante de los casos: reabsorción de raíz, abscesos y pérdida ósea que la vista no detecta.
En el control posterior, con su perro presente. Es lo que define si la próxima limpieza es en tres años o en uno.
Si el sondaje muestra piezas irrecuperables, se le informa antes de continuar y se ajusta el presupuesto de Ñuñoa.
Pregúntenos qué se limpia y qué no con ese método. La diferencia no es de comodidad: es de qué parte del diente se trata.
Pedir el presupuesto por WhatsAppHemograma y bioquímica, más electrocardiograma sobre los siete años. La mayoría de los pacientes dentales son adultos mayores.
Gas anestésico y tubo endotraqueal, que además protege la vía aérea del agua y los restos del ultrasonido.
Ultrasonido sobre la corona y bajo la encía, después pulido con copa y pasta para dejar la superficie lisa.
Se entrega la ficha dental con fotos, analgesia si hubo extracciones y la hora del control, donde le enseñamos el cepillado.
Mi perro volvió a masticar por el lado que evitaba hace meses. Yo creía que comía normal porque no dejaba de comer.
El mal aliento desapareció por completo. Yo pensaba que era normal en los perros y resulta que no.
La radiografía mostró dos raíces reabsorbidas que por fuera se veían bien. Sin eso habríamos limpiado y dejado el dolor intacto.
Explicaron por qué el pulido es parte del trabajo y no un extra. Se nota cuando alguien sabe lo que está haciendo.
Mi perro tiene doce años y me daba miedo la anestesia. Le hicieron exámenes y electrocardiograma antes, y todo salió sin problemas.
Me avisaron antes de extraer y me explicaron por qué esos dientes no se podían salvar. Nada de sorpresas en la cuenta.
El mal aliento no es normal en un perro sano. Es el primer signo de enfermedad periodontal y conviene evaluarlo.
Sirven como complemento. Lo que de verdad funciona es el cepillado diario, y todo lo demás es apoyo. Los que llevan sello de eficacia dental tienen respaldo; el resto es principalmente marketing.
Depende del grado de enfermedad periodontal, del tamaño del paciente y sobre todo de si hay extracciones. Entregamos el valor de la profilaxis y un rango por si el sondaje o la radiografía muestran piezas irrecuperables, y nada se ejecuta sin avisar.
También depende de la raza. Las razas pequeñas y braquicéfalas tienen dientes apiñados y acumulan sarro mucho más rápido; en ellas la frecuencia es mayor aunque el cuidado sea bueno.
Nada se extrae sin avisar. Por eso el presupuesto se entrega con un rango: hasta que no se sondea y se radiografía no se sabe cuántas piezas están comprometidas.
Mal aliento —que no es normal en un perro sano—, sarro visible en la línea de la encía, encías rojas o que sangran, comer de un solo lado, dejar de morder juguetes duros o soltar la comida. Cualquiera de esos signos justifica una evaluación en Ñuñoa.
Sí, y en gatos es especialmente importante por la reabsorción dental felina: es dolorosa, muy frecuente y prácticamente invisible sin sondaje y radiografía. El gato no se queja; come de un lado, tira la comida o deja de acicalarse.
Ñuñoa y alrededores en la Región Metropolitana.
Procedimientos dentales de lunes a sábado, con ingreso en la mañana.
La agenda de odontología cubre Ñuñoa y su entorno. Mándenos una foto de la boca desde donde esté y le damos una primera orientación antes del viaje.
Es la patología más frecuente del perro adulto y la más subdiagnosticada. Entenderla explica por qué una limpieza dental para perros en Ñuñoa no es un servicio estético.
La placa bacteriana se acumula en la línea de la encía. Si no se retira, se mineraliza y forma cálculo, que a su vez retiene más placa. La encía se inflama: eso es gingivitis y todavía es reversible.
Cuando la inflamación destruye el ligamento periodontal y el hueso que sostienen el diente. Se forma una bolsa, la raíz queda expuesta y la pieza empieza a moverse. Esa pérdida ósea no se recupera.
Y ese es el gran malentendido. Come porque tiene que comer. El dolor se hace evidente después del tratamiento, cuando vuelve a masticar por el lado que evitaba y a jugar con juguetes que había abandonado.
Dientes apiñados en mandíbulas cortas retienen mucha más placa. En razas pequeñas y braquicéfalas de Ñuñoa la enfermedad aparece antes y avanza más rápido.