Primovacunación de cachorros
El esquema del cachorro no admite atajos: una dosis suelta no protege y la calle todavía no es opción. En Ñuñoa armamos el calendario con las fechas exactas y se lo recordamos antes de cada control.
Vacunas para perros y gatos en Ñuñoa: séxtuple y óctuple canina, antirrábica, trivalente felina y leucemia felina, con el calendario completo según la edad y el estilo de vida del paciente. Incluye examen previo, carnet al día y plan de desparasitación interna y externa.
La desparasitación no es lo mismo que la vacuna y se confunde seguido. Va en paralelo: interna cada tres meses en cachorros y cada tres a seis en adultos según el riesgo, y externa según el producto y la estación. Ambas quedan anotadas en el carnet.
Hasta una o dos semanas después de la última dosis, el cachorro de Ñuñoa no está protegido. Ese es el período en que ocurren los casos de parvovirus que llegan a urgencia: el animal salió a la calle o al parque «porque ya tenía una vacuna».
En gatos el esquema base es la trivalente —rinotraqueítis, calicivirus y panleucopenia— más antirrábica. Los que salen al exterior o conviven con gatos que salen necesitan además leucemia felina, y antes de esa vacuna corresponde hacer el test, porque no sirve vacunar a un positivo.
El detalle de cada vacuna, contra qué protege y cuándo corresponde ponerla en Ñuñoa.
El esquema del cachorro no admite atajos: una dosis suelta no protege y la calle todavía no es opción. En Ñuñoa armamos el calendario con las fechas exactas y se lo recordamos antes de cada control.
Trivalente felina —rinotraqueítis, calicivirus y panleucopenia— más antirrábica. Los gatos de Ñuñoa con acceso al exterior necesitan además leucemia felina, con test previo: no sirve vacunar a un positivo.
En gatos el acicalado ingiere lo que traen en el pelaje, así que la desparasitación externa y la interna van juntas. En Ñuñoa lo anotamos en el carnet con la fecha y el producto usado.
Para gatos con acceso al exterior o que conviven con gatos que salen. Antes de la primera dosis se hace el test: vacunar a un positivo no aporta nada y cambia el manejo del caso.
La indicamos por estilo de vida y no por defecto. Un perro que vive en patio y no socializa casi no la necesita, y también decimos eso.
Un gato que nunca sale igual necesita trivalente y antirrábica: los virus entran en la ropa y los zapatos, y la panleucopenia es especialmente resistente en el ambiente.
Decaimiento leve y molestia en el punto de inyección por un día son normales. Vómitos, hinchazón de cara o dificultad respiratoria no lo son y se avisan enseguida.
Ese examen es la parte de la visita que más veces detecta algo no relacionado con la vacuna: una otitis, un soplo, un diente roto. En Ñuñoa va incluido en el control.
La cadena de frío no se ve pero es la mitad del asunto: una vacuna que perdió temperatura se aplica igual y no protege. En Ñuñoa se controla y se registra el lote de cada dosis.
Si su mascota de Ñuñoa no necesita una vacuna por su estilo de vida, se lo decimos. No aplicamos el mismo esquema a todos.
Interna y externa según edad, riesgo y estación, anotada junto a las vacunas en el carnet del paciente de Ñuñoa.
Refrigeración con registro y control de temperatura. Una vacuna mal conservada se aplica igual, no da síntomas y no protege.
Se entrega el esquema completo del paciente de Ñuñoa con la fecha de cada dosis, no un «vuelva en tres semanas».
Mándenos la edad, la especie y una foto del carnet. Le decimos qué corresponde ahora y cuándo es la próxima.
Agendar la vacuna por WhatsAppMande una foto del carnet o dígannos qué dosis tiene. Con eso sabemos desde dónde retomar en Ñuñoa.
Se aplica la dosis del esquema, no una batería. Se registra producto, lote y fecha en el carnet.
Se entrega el esquema con la fecha de cada dosis siguiente y del plan de desparasitación.
Le avisamos antes de la fecha siguiente, que es donde más esquemas se cortan a medio camino.
Perdí el carnet de mi perra y lo reconstruyeron con lo que tenían registrado en Ñuñoa, sin hacerme repetir todo de nuevo.
En Ñuñoa atienden a mi gata con el transportín abierto y sin sacarla a tirones. Es otra experiencia completamente.
El carnet quedó impecable, con lote y firma en cada dosis. Cuando pedí hora en la guardería no hubo ningún problema.
Cuando vacunaron a mi cachorro en Ñuñoa me dijeron qué mirar las horas siguientes y qué era normal. Eso tranquiliza.
Llegué con un cachorro adoptado sin carnet y me armaron el calendario completo con fechas. Me explicaron por qué no podía salir a la calle todavía.
Me dijeron que a mi perro no le correspondía la vacuna de traqueobronquitis porque no va a plaza ni guardería. Es la primera vez que me sacan algo del presupuesto.
Armamos el esquema según la especie, la edad y el estilo de vida real del paciente, no una lista igual para todos.
Empieza entre las seis y ocho semanas y termina alrededor de los cuatro meses. En Ñuñoa se lo entregamos escrito con la fecha exacta de cada dosis y se lo recordamos antes de cada una.
Es la vacuna que siempre piden. Si el carnet no la tiene al día en Ñuñoa, ningún trámite avanza, así que conviene tenerla vigente aunque el paciente no salga mucho.
Después de completar el esquema y esperar el margen que le indiquemos en Ñuñoa. Mientras tanto puede socializar en casas conocidas con perros vacunados, que es importante para su conducta y tiene poco riesgo.
Depende de qué dosis corresponda. Le entregamos el precio de la vacuna del día y el del esquema completo, para que sepa el gasto total del año y no se lo encuentre por partes.
La desparasitación es interna —gusanos redondos, planos, giardia— y externa —pulgas, garrapatas, ácaros—. En gatos van juntas porque al acicalarse ingieren lo que traen en el pelaje. En Ñuñoa lo explicamos y lo dejamos por escrito.
Trivalente y antirrábica siempre; leucemia felina según el estilo de vida. Es una de las pocas vacunas que en Ñuñoa se decide caso a caso y no por defecto.
Si su cachorro recién llegó a Ñuñoa, escríbanos: las primeras semanas son las que importan.
Escribir →Ñuñoa y alrededores en la Región Metropolitana.
Los siete días, con horarios reservados para controles y vacunas.
El plan preventivo cubre Ñuñoa y su entorno. Escríbanos con su ubicación y la edad del paciente y le armamos el calendario con fechas concretas.
El carnet de vacunas parece un detalle administrativo hasta que hace falta. En vacunas para perros y gatos en Ñuñoa es la mitad del servicio.
Guardería, hotel canino, peluquería, hotel pet friendly, clubes y competencias. Y para viajar, el SAG exige antirrábica vigente y certificación veterinaria dentro de plazos definidos.
Se reconstruye con lo que haya registrado en la ficha y se retoma el esquema desde donde corresponda. No conviene empezar de cero «por las dudas»: son dosis y dinero sin beneficio.
El carnet es del paciente, no de la clínica. Traiga el suyo a Ñuñoa y seguimos desde ahí. Lo único que necesitamos saber es qué se puso y cuándo.
Los requisitos cambian según el destino y los plazos son estrictos. Consúltenos con anticipación desde Ñuñoa: hay trámites que no se pueden resolver la semana antes del vuelo.