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Peluquería Canina en San Ramón: qué se hace en cada visita
Un perro con nudos apretados no se desenreda «con paciencia»: cada tirón duele, la piel de abajo suele estar irritada y a veces hay heridas escondidas. Cuando el nudo llegó a ese punto, lo correcto y lo menos doloroso en San Ramón es cortar y volver a empezar el manto.
El error más común en San Ramón es pedir «rapadito para el verano» en un perro de manto doble. En un husky, un pastor o un golden ese manto aísla del calor y del frío: al raparlo el pelo vuelve mal, con textura distinta, y en algunos casos ya no se recupera. A esos perros se les deslana, que es lo contrario de raparlos.
El manto define todo el trabajo. Los rizados —caniche, bichón, maltés— se cortan a tijera o máquina y necesitan cepillado en casa o se enredan. Los duros —schnauzer, fox terrier, west highland— pierden color y textura si se cortan a máquina; ahí corresponde stripping.